sábado, 13 de agosto de 2011

La luna

Hace ya un tiempo, vagando por las turbias redes del internet, especialmente en la del Facebook, encontre un comentario que decia que no hay luna como la de Octubre.

En este momento al estar escribiendo esta entrada, estoy en el mes de Agosto, hace unas horas sali a la plaza porque me encontraba algo fastidiado, abrumado y quiza un poco melancolico, me sente en una de las bancas de la plaza y observaba el panorama, ahi me percate de que la luna hoy tenia una belleza peculiar, su luz era mas brillante que la de otras ocasiones en las que la habia visto, se mostraba en el cielo como lo que es, una Diosa inspiradora, la musa de los Poetas frustrados como su servidor y de los poetas no frustrados, estaba esplendorosa, con una belleza sin igual.

Al permanecer un rato viendola, note que un circulo azul la rodeaba, supongo que seria una ilusion optica, un engaño de mis ojos hacia mi cerebro, pero la imagen fue de lo mejor.

Mientras permanecia sentado observandola, la gente pasaba, muchas personas con ropas diferentes, caras diferentes y personalidades diferentes, bajo la luna en un rincon de la plaza un grupo de amigos se encontraban conviviendo, disfrutando de la noche, tenian unas guitarras y tocaban algunas canciones, fue inevitable no empezar a fantasear a imaginar miles de cosas, fue imposible no recordarte.

Asi es de pronto me encontraba en un lugar lleno de gente, con la musica de unos principiantes, sintiendo una soledad abrumadora, que poco a poco se calmo con la luz de la luna y tu presencia en mi mente. Pude permanecer varias horas viendo aquella Diosa cubierta de una luz tan hermosa solo opacada por la luz que emana de tus ojos, pero decidi que era hora de regresar a casa. Mi mente divagaba, pensaba en problemas, me sentia frustrado, de repente suspiraba, me sentia raro, pero al fin disfrutaba de cada uno de esos sentires, que eran lo que me recordaba que seguia vivo, y vivir es fantastico.

Yo al escribir esto, no espero que nadie lo lea, es algo que queria escribir, como una hoja que cae del arbol, se la lleva el viento y se pierde en la inmensidad de nuestro mundo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario